La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, ubicada en el Centro Cultural San Pablo en la histórica ciudad de Oaxaca, es una iniciativa de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. Articula servicios y acervos académicos con proyectos culturales, sobre todo los que tienen como propósito promover las herencias culturales de Oaxaca y México. Además de ofrecer servicios bibliotecarios, sus actividades abarcan eventos, exposiciones, cursos, investigación académica y protección del patrimonio cultural.

La BIJC tiene como objetivos: localizar, evaluar, reunir, organizar, preservar y brindar acceso oportuno a recursos informativos especializados en filología mesoamericana, buscando ser intermediaria entre los pueblos y su historia.

Los materiales con los que cuenta son: libros, publicaciones periódicas, manuscritos, discos compactos, fotografías, partituras, mapas, películas y videos dedicados a la historia, cultura y lenguas, especialmente de Oaxaca y México. Sus acervos resguardan algunas colecciones sobresalientes para los estudios históricos y culturales de Oaxaca, entre las que se encuentran la de Luis Castañeda Guzmán, John Paddock e Irmgard Weitlaner Johnson, pioneros de la historia y la antropología oaxaqueña; así como la de la biblioteca del Museo Textil de Oaxaca.



Principios

La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova está basada en el principio de que la diversidad es un valor fundamental en virtud de la población a la que atiende, a sus objetivos y a sus colecciones, a través de los cuales pretende mostrar la diversidad de lenguas que se hablan en el estado de Oaxaca; por lo que aspira a reflejar por medio de sus colecciones la composición multicultural de México, así como a fomentar la comprensión de la diversidad cultural.

La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova está abierta a todos los ciudadanos, cualquiera que sea su condición o actividad, y tiene como firme convicción servir a todas las personas sin discriminación alguna.

Objetivos

Promover y facilitar el acceso a materiales en diversas lenguas, principalmente del estado de Oaxaca y de la República Mexicana.

Preservar, promover y destacar materiales relacionados con los pueblos indígenas y su cultura, incluyendo su patrimonio, tradiciones, literatura, arte y música.

Adquirir, organizar, preservar y hacer accesible la información sobre los pueblos indígenas, así como difundir información sobre las comunidades culturalmente diversas.

Ubicación

Nos encontramos dentro del Centro Cultural San Pablo

Antecedentes

En el año de 1860, el Instituto cambió de sede al seminario de la Santa Cruz y junto con este su biblioteca; sin embargo, en el traslado muchos materiales fueron extraviados. Para 1880 se decidió formar una comisión para organizar la biblioteca. El trabajo consistió en inventariar y clasificar los libros por temas y en orden alfabético. Este catálogo fue publicado en 1887. Aproximadamente en 1940 la biblioteca fue trasladada a un edificio antiguo, de la calle 5 de mayo, recién restaurado.

En 1955 el Instituto de Ciencias y Artes cambia su denominación a Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, esto implica que para el año 1985 la facultad de arquitectura ocupe el espacio donde se encontraba la entonces Biblioteca Pública de Oaxaca, lo que hizo que esta sea relegada y por tanto descuidada.

Posteriormente se hizo el intento de recuperar la biblioteca trasladándola a un edificio nuevo en Ciudad Universitaria, espacio que no fue acondicionado y que solo trajo mayores daños a la colección. Después de varios años, el acervo antiguo fue rescatado y resguardado en la biblioteca Francisco de Burgoa, lugar en el que se encuentra actualmente bajo la custodia de expertos. En este recinto se pueden observar cerca de 400 ejemplares sellados con la marca de fuego de San Pablo (SP), misma que fue retomada y actualmente usada como distintivo del Centro Cultural San Pablo.

Entre los años 2006 y 2011, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca A.C., a través de un importante proyecto, decide recuperar el antiguo convento, el cual antiguamente albergó un cuartel militar, el Instituto de Ciencias y Artes, una vecindad, un hotel, un estacionamiento techado, entre otros; además, el terreno fue dividido con una calle al centro. Desde que dio inicio el proceso de restauración del inmueble, se consideró el establecimiento de una biblioteca dentro del espacio.

En diciembre del 2010, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, a través de un convenio de compra-venta adquiere la colección del arqueólogo y antropólogo John Paddock, quien realizara importantes contribuciones al estudio de la historia y culturas en Oaxaca. La adquisición de dicha colección marcó el inicio de lo que posteriormente sería la biblioteca Fray Juan de Córdova, actualmente conocida como Acervos de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova.

En septiembre del 2011, a través de un convenio con la organización Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México A.C., se llevaron a cabo dos proyectos, “Inventario y mudanza de la colección monográfica de John Paddock”, el cual permitió limpiar, inventariar y comenzar a dar un orden a los materiales impresos.

En el segundo proyecto “Estabilización e inventario del archivo fotográfico de John Paddock”, se trabajó aproximadamente el 45% de una colección conformada por 200,000 imágenes.

Para el año 2011, el ex convento reabre sus puertas para convertirse en el Centro Cultural San Pablo, sede de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova (antes Centro Académico y Cultural San Pablo) y sus acervos, así como de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, A.C.

Cuando el centro es inaugurado, el espacio destinado a los acervos de la biblioteca ya estaba provisto de mobiliario y una parte importante de los materiales de la colección de John Paddock, estaba disponible para ser utilizada.

En marzo del 2012 la biblioteca del Museo Textil de Oaxaca que fuera donada al Museo por el pintor Francisco Toledo en el 2008, es trasladada a San Pablo con la finalidad de que forme parte del acervo de la Biblioteca.

El día 13 de agosto del 2012 , los acervos de la biblioteca son abiertos al público, buscando conformar una de las más importantes colecciones de materiales especializados en lengua y cultura de los pueblos indígenas, con el nombre de “Fray Juan de Córdova”.

Durante el año 2013, el área de acervos se amplía y a través de un proyecto de arranque se dota de aproximadamente 155 metros lineales de libreros, soportados sobre una estructura metálica a base de PTR y entrepaños de madera.

En el mismo año se decide comenzar con los procesos de organización y automatización, para ello se implementa un sistema integral de automatización bibliotecaria llamado KOHA, desarrollado sobre una plataforma de software libre con el que se gestionan los servicios y procesos de las diversas áreas de la biblioteca.

Al mismo tiempo se da inicio con el proceso de organización documental, para lo que se llevó a cabo una primera etapa de catalogación y clasificación de libros, haciendo uso para ello de normas internacionales que permitan a la biblioteca el intercambio de recursos de información con otras bibliotecas, así como, la organización completa del archivo personal de John Paddock.

¿Quíen es Fray Juan de Córdova?

Fray Juan de Córdova nació en España en 1501 o 1503. Su primera carrera era de militar cuando sirvió al emperador Carlos V en los campos de Flandes en donde obtuvo el cargo de alférez. Con este puesto sirvió en el cerco de Viena en 1529. Pasó a las tierras que los europeos llamaban la “Nueva España” y acompañó a Francisco Vásquez de Coronado en la exploración de Cíbola en 1540 a 1542.

A su regreso, abandonó su carrera militar y tomó el hábito de Santo Domingo en el convento de México en 1543, un cambio que su estudio del latín en su niñez facilitó. Poco después llegó al convento de Santo Domingo en Antequera. Al entrar en la iglesia exclamó, según los cronistas dominicos: “éste es mi descanso por todos los siglos, aquí habitaré siempre, por que lo escogí.” El prior de este convento, que hoy en la ciudad de Oaxaca se conoce como San Pablo, encomendó a fray Juan a salir por los pueblos zapotecos colindantes y así comenzó su estudio de la lengua zapoteca.

Unas décadas después fue elegido provincial, pero no tardó en regresar “à su querida [región] Zapoteca” y vivió en el pueblo de Tlacochahuaya. En este pueblo, con la ayuda de sus consultantes anónimos zapotecos, terminó su gran vocabulario y arte (i.e. gramática) de la lengua zapoteca, los cuales fueron impresos en 1578. El vocabulario que compilaron tiene más de 30 mil entradas, lo que lo hace el diccionario zapoteco más extenso hasta la fecha. Además, la gramática –la cual contiene una amplia descripción del calendario zapoteco– se imprimió en 1578, es decir, ocho años antes de la impresión de la primera gramática de la lengua inglesa.

“El peso de los años … le postró” y pidió que lo llevaran a su convento de Antequera donde falleció en 1595.

Por su trabajo pionero en la lingüística del zapoteco y su asociación biográfica con el ex-convento de San Pablo, la biblioteca de investigación del Centro Cultural San Pablo retoma su nombre para recordar la importancia que este espacio ha tenido en el desarrollo del estudio y la lecto-escritura del zapoteco así como otras lenguas de Oaxaca (fuente principal: fray Francisco de Burgoa).