La Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, ubicada en el Centro Cultural San Pablo en la histórica ciudad de Oaxaca, es una iniciativa de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. Articula servicios y acervos académicos con proyectos culturales, sobre todo los que tienen como propósito promover las herencias culturales de Oaxaca y México. Además de ofrecer servicios bibliotecarios, sus actividades abarcan eventos, exposiciones, cursos, investigación académica y protección del patrimonio cultural.

1.1.2 Antecedentes

El ex convento San Pablo, lugar en donde se encuentra la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, fue el primer convento de la orden de los dominicos, fundado en la ciudad de Oaxaca, aproximadamente en el año 1529, época en que arriban los dominicos fray Gonzalo Lucero y fray Bernardino de Minaya para convertir al catolicismo a la población indígena, misma que construyó el recinto. Fue conocido como Santo Domingo de Guzmán y Santo Domingo de Soriano; sin embargo, siempre fue nombrado como San Pablo de Indios, el llamado “apóstol de los gentiles”. De 1529 a 1757, fue la parroquia que atendía a la población indígena ubicada en los alrededores de la Ciudad. Durante el siglo XVI fue un recinto en donde se realizaron importantes estudios de las lenguas que se hablaban en la región: náhuatl, mixteco y zapoteco.

El convento, contó con una biblioteca, misma que hasta donde se tiene información, fue secularizada debido a la “ley lerdo”, “la ley de nacionalización de los bienes eclesiásticos” y la “ley de exclaustración de monjas y frailes”, y junto con otras bibliotecas conventuales, paso a ser parte de la Biblioteca Pública de Oaxaca, la cual era resguardada por el Instituto de Ciencias y Artes, institución que se encontrara en el convento y en la que trabajaran Porfirio Díaz como bibliotecario y docente, y Benito Juárez como docente y posteriormente director.

En el año de 1860, el Instituto cambió de sede al seminario de la Santa Cruz y junto con este su biblioteca; sin embargo, en el traslado muchos materiales fueron extraviados.
Para 1880 se decidió formar una comisión para organizar la biblioteca. El trabajo consistió en inventariar y clasificar los libros por temas y en orden alfabético. Este catálogo fue publicado en 1887.
Aproximadamente en 1940 la biblioteca fue trasladada a un edificio antiguo, de la calle 5 de mayo, recién restaurado.

En 1955 el Instituto de Ciencias y Artes cambia su denominación a Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, esto implica que para el año 1985 la facultad de arquitectura ocupe el espacio donde se encontraba la entonces Biblioteca Pública de Oaxaca, lo que hizo que esta sea relegada y por tanto descuidada.

Posteriormente se hizo el intento de recuperar la biblioteca trasladándola a un edificio nuevo en Ciudad Universitaria, espacio que no fue acondicionado y que solo trajo mayores daños a la colección.
Después de varios años, el acervo antiguo fue rescatado y resguardado en la biblioteca Francisco de Burgoa, lugar en el que se encuentra actualmente bajo la custodia de expertos. En este recinto se pueden observar cerca de 400 ejemplares sellados con la marca de fuego de San Pablo (SP), misma que fue retomada y actualmente usada como distintivo del Centro Cultural San Pablo.

Entre los años 2006 y 2011, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca A.C., a través de un importante proyecto, decide recuperar el antiguo convento, el cual antiguamente albergó un cuartel militar, el Instituto de Ciencias y Artes, una vecindad, un hotel, un estacionamiento techado, entre otros; además, el terreno fue dividido con una calle al centro. Desde que dio inicio el proceso de restauración del inmueble, se consideró el establecimiento de una biblioteca dentro del espacio.

En diciembre del 2010, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, a través de un convenio de compra-venta adquiere la colección del arqueólogo y antropólogo John Paddock, quien realizara importantes contribuciones al estudio de la historia y culturas en Oaxaca. La adquisición de dicha colección marcó el inicio de lo que posteriormente sería la biblioteca Fray Juan de Córdova, actualmente conocida como Acervos de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova.

En septiembre del 2011, a través de un convenio con la organización Apoyo al Desarrollo de Archivos y Bibliotecas de México A.C., se llevaron a cabo dos proyectos, “Inventario y mudanza de la colección monográfica de John Paddock”, el cual permitió limpiar, inventariar y comenzar a dar un orden a los materiales impresos.

En el segundo proyecto “Estabilización e inventario del archivo fotográfico de John Paddock”, se trabajó aproximadamente el 45% de una colección conformada por 200,000 imágenes.
Para el año 2011, el ex convento reabre sus puertas para convertirse en el Centro Cultural San Pablo, sede de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova (antes Centro Académico y Cultural San Pablo) y sus acervos, así como de la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, A.C.

Cuando el centro es inaugurado, el espacio destinado a los acervos de la biblioteca ya estaba provisto de mobiliario y una parte importante de los materiales de la colección de John Paddock, estaba disponible para ser utilizada.

En marzo del 2012 la biblioteca del Museo Textil de Oaxaca que fuera donada al Museo por el pintor Francisco Toledo en el 2008, es trasladada a San Pablo con la finalidad de que forme parte del acervo de la Biblioteca.
El día 13 de agosto del 2012 , los acervos de la biblioteca son abiertos al público, buscando conformar una de las más importantes colecciones de materiales especializados en lengua y cultura de los pueblos indígenas, con el nombre de “Fray Juan de Córdova”.

Durante el año 2013, el área de acervos se amplía y a través de un proyecto de arranque se dota de aproximadamente 155 metros lineales de libreros, soportados sobre una estructura metálica a base de PTR y entrepaños de madera.

En el mismo año se decide comenzar con los procesos de organización y automatización, para ello se implementa un sistema integral de automatización bibliotecaria llamado KOHA, desarrollado sobre una plataforma de software libre con el que se gestionan los servicios y procesos de las diversas áreas de la biblioteca.

Al mismo tiempo se da inicio con el proceso de organización documental, para lo que se llevó a cabo una primera etapa de catalogación y clasificación de libros, haciendo uso para ello de normas internacionales que permitan a la biblioteca el intercambio de recursos de información con otras bibliotecas, así como, la organización completa del archivo personal de John Paddock.

1.1.3 Fray Juan de Córdova

Fray Juan de Córdova nació en España en 1501 o 1503. Su primera carrera era de militar cuando sirvió al emperador Carlos V en los campos de Flandes en donde obtuvo el cargo de alférez. Con este puesto sirvió en el cerco de Viena en 1529. Pasó a las tierras que los europeos llamaban la “Nueva España” y acompañó a Francisco Vásquez de Coronado en la exploración de Cíbola en 1540 a 1542.

A su regreso, abandonó su carrera militar y tomó el hábito de Santo Domingo en el convento de México en 1543, un cambio que su estudio del latín en su niñez facilitó. Poco después llegó al convento de Santo Domingo en Antequera. Al entrar en la iglesia exclamó, según los cronistas dominicos: “éste es mi descanso por todos los siglos, aquí habitaré siempre, por que lo escogí.” El prior de este convento, que hoy en la ciudad de Oaxaca se conoce como San Pablo, encomendó a fray Juan a salir por los pueblos zapotecos colindantes y así comenzó su estudio de la lengua zapoteca.

Unas décadas después fue elegido provincial, pero no tardó en regresar “à su querida [región] Zapoteca” y vivió en el pueblo de Tlacochahuaya. En este pueblo, con la ayuda de sus consultantes anónimos zapotecos, terminó su gran vocabulario y arte (i.e. gramática) de la lengua zapoteca, los cuales fueron impresos en 1578. El vocabulario que compilaron tiene más de 30 mil entradas, lo que lo hace el diccionario zapoteco más extenso hasta la fecha. Además, la gramática –la cual contiene una amplia descripción del calendario zapoteco– se imprimió en 1578, es decir, ocho años antes de la impresión de la primera gramática de la lengua inglesa.
“El peso de los años … le postró” y pidió que lo llevaran a su convento de Antequera donde falleció en 1595.

Por su trabajo pionero en la lingüística del zapoteco y su asociación biográfica con el ex-convento de San Pablo, la biblioteca de investigación del Centro Cultural San Pablo retoma su nombre para recordar la importancia que este espacio ha tenido en el desarrollo del estudio y la lecto-escritura del zapoteco así como otras lenguas de Oaxaca (fuente principal: fray Francisco de Burgoa).

1.1.4 Ex-convento

El ex convento de San Pablo fue el primer convento de la orden de los dominicos fundado en la ciudad de Oaxaca, México. Fue nacionalizado a raíz de la llamadas Leyes de Reforma en 1860. La apertura de una calle en 1862 causó daños a la parte posterior del edificio. A partir de este mismo año, se fraccionaron y vendieron los restos a particulares. Fue recuperado y restaurado entre 2006 y 2011. Actualmente es un espacio cultural operado por la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, A.C.

Significado y valor del edificio y lugar

El sitio del ex convento de San Pablo contiene la primera evidencia de la ocupación humana en el área de la ciudad de Oaxaca. En el subsuelo se encontraron restos de un edificio, piezas de cerámica y entierros elaborados que datan de la fase Formativo Tardío o Preclásico Tardío (600 a.C. a 200 d.C.). Estos restos parecen indicar una ocupación justo antes y durante la primera etapa urbana de la cercana ciudad arqueológica de Monte Albán.1

San Pablo fue el primer convento de la ciudad de Oaxaca. La presencia de los dominicos en Oaxaca se inició con la visita de fray Bernardino de Minaya y la donación de terrenos a la orden religiosa en 1529 d.C. En 1547, la fundación es reconocida formalmente como priorato por la orden dominica.
De 1529 a 1757 d.C., San P

ablo fungió como parroquia de la población indígena que vivía en los pueblos en los alrededores de la ciudad. En un inicio fue la parroquia de toda la población indígena del llamado Marquesado de Hernán Cortés, pero después de la construcción de otros conventos (Etla, Cuilapan), San Pablo administró a la población de Santa María Oaxaca (hoy El Marquesado), Xochimilco y Mexicapan.2
Durante el siglo XVI, San Pablo fue un centro de actividades proto-académicos. Desde San Pablo, la orden coordinó el estudio de las lenguas mixteco, zapoteco y nahuatl. Este esfuerzo resultó en la publicación de varias destacadas obras lingüísticas. El ‘proto-médico’ Francisco Hernández de Toledo se apoyó en la red de conventos dominicos coordinados desde San Pablo para sus estudios de la naturaleza de la Nueva España. El urbanista Luis de León Romano, quien dio forma a la ciudad de Oaxaca hacia mediados del siglo XVI (también fue el fundador de la ciudad de Morelia), fue enterrado en el convento.3

Primera etapa.

A mediados de 1529, Juan Peláez de Berrio, enviado por la Primera Audiencia de la Nueva España, trazó la villa española de Antequera con la ayuda del albañil y júmetro (geometro) Alonso García Bravo. Inicialmente, cada manzana estaba dividida en cuatro solares. La población indígena, mayoritariamente náhuatl hablante, fue desplazada a la zona conocida más tarde como Santa María Oaxaca, en las afueras de la villa española. Los españoles derribaron la mayoría de las casas y trazaron la plaza de las armas como el nuevo centro del asentamiento. A una cuadra de la plaza, Juan Peléaz de Berrio asignó tres manzanas entre las actuales calles de Independencia e Hidalgo a los dominicos.

En esta donación de terrenos estuvieron presentes el diácono fray Gonzalo Lucero (llegado en 1526 a la Nueva España) y fray Bernardino de Minaya (llegado en 1528). Desde Antequera, Minaya visitó Yanhuitlán donde bautizó a los gobernantes mixtecos. Fray Gonzalo Lucero se quedó en Antequera como vicario. El objeto de su labor evangélica fue la población indígena del Marquesado de Hernán Cortés.

Hasta mediados de la década de 1540, el avance de la construcción de una casa fue mínimo. Los dominicos se quejaron en repetidas ocasiones de la falta de apoyo. En las décadas posteriores se terminó un primer convento. Ya en 1556, los dominicos comenzaron a adquirir seis manzanas al norte de la ciudad para construir allí un nuevo convento más grande y mejor edificado.4 En el convenio con la ciudad sobre la adquisición de estos terrenos, los dominicos regresaron una manzana de la primitiva donación a la ciudad. Hasta 1608, San Pablo siguió siendo el principal convento de los dominicos en Oaxaca. En él se estudiaron las principales lenguas indígenas: el mixteco, el zapoteco y el náhuatl. También hubo una casa de novicios.

En 1604, un temblor derribó la casa de novicios, por lo que éstos pasaron temporalmente al convento nuevo de Cuilapan. En 1608, otro temblor destruyó lo demás del convento, por lo que los frailes optaron por mudarse al nuevo convento de Santo Domingo, casi terminado.5

Reconstrucción en los siglos XVII y XVIII

A partir de 1617, el provincial de los dominicos, fray Diego de Acevedo, comenzó la reconstrucción de la iglesia. Aprovechando los antiguos muros aún en pie, construyó una serie de arcos al interior -creando ocho capillas laterales- los cuales soportaron una bóveda de piedra. El provincial también mandó hacer un nuevo retablo dedicado a Santo Domingo de Soriano, cuyo culto se estaba haciendo muy popular en esta época.6
A partir de 1649, el provincial fray Francisco de Burgoa comenzó la construcción de un nuevo convento, ampliando la traza de la primera edificación. Burgoa puso a fray Nicolás de Rojas al frente de la parroquia. De su mano fueron las quintillas en la lengua nahuatl -actualmente perdidas- para las procesiones semanales de la población indígena.7

Por la constante falta de fondos, los dominicos se vieron forzados a vender, poco a poco, toda la huerta a compradores particulares, con la excepción de un pequeño patio en la parte norte (hoy el Parque San Pablo). Habiendo agotado la huerta, los frailes vendieron las esquinas del atrio, donde particulares construyeron siete casas. Este proceso dejó sólo tres callejones angostos en forma de T que daban acceso al convento y a templo.
En 1696, otro temblor hizo colapsar la bóveda de piedra y dañó los retablos de la iglesia. Durante las reparaciones, se añadió la capilla del Rosario en el costado sur de la iglesia. En 1725, el maestro carpintero Antonio Luis construyó un nuevo techo de vigas sobre la iglesia. Se reabrió el templo al culto el 21 de noviembre de 1728.8

Perdición

Debido a la competencia por el control de la población indígena, la relación entre el clero secular y regular era tenso desde mediados del siglo XVI. Durante el siglo XVIII, estas tensiones culminaron en conflictos por el control de las parroquias en que los dominicos fueron perdiendo terreno. Entre 1705 y 1776, el número de parroquias administradas por la orden en la provincia de San Hipólito (Oaxaca) bajó de 45 a 23. La orden logró conservar el convento de San Pablo, pero perdió la parroquia en 1757. Los pueblos anteriormente administrados desde San Pablo se vieron forzados a construir iglesias en sus respectivos centros. La pila bautismal y el archivo parroquial pasaron a la iglesia de Santa María del Marquesado. En 1770, el convento contaba aún con doce frailes. En 1792, el convento tenía aún 131 casas rentadas en la ciudad de Oaxaca, de las cuales cobraba 11,500 pesos anualmente.9

En 1834, el gobierno del estado de Oaxaca solicitó la mayor parte del convento para mudar allí el Instituto de Ciencias y Artes, fundado en 1826 en una casa vecina. En este año fue su rector Benito Juárez. Poco años después, en 1848, Juárez -siendo gobernador- mandó al ing. Sabalkansky hacer un plano de la ciudad de Oaxaca, en que figura la única representación histórico de la fachada del convento.
En junio de 1856, Juárez, de nuevo gobernador de Oaxaca, solicitó el desalojo completo del convento para el Instituto. En este momento radicó sólo un fraile en el convento. Los dominicos se opusieron.

En 1860, a raíz de la Ley Lerdo (1856), de la Ley de la nacionalización de los bienes eclesiásticos (1859) y de la Ley de exclaustración de monjas y frailes (1859), se nacionalizó el convento de San Pablo y su biblioteca, junto con todos los demás conventos y todas las propiedades de la diócesis. El Instituto se pasó al también nacionalizado Seminario de la Santa Cruz y el convento de San Pablo quedó abandonado. En 1862, en un momento de calma en la guerra contra Francia, el municipio de Oaxaca decidió abrir una calle atravesando el terreno del convento, conectando las actuales calles de Reforma y Fiallo. Para lograr este propósito, se demolió la conexión entre el primer y segundo claustro, además del ábside del templo y una casa en la antigua huerta. Se cerraron los originales callejones de acceso al convento. En el mismo año, el gobierno nacional accedió a vender los restos del convento e iglesia a particulares para crear fondos para el Instituto. Sin embargo, la inestabilidad política no permitió avanzar en este tema.

El segundo claustro fue adquirido en 1895 por la primera iglesia Metodista (hoy Presbiteriana) de Oaxaca.10 Alrededor de la misma fecha, se colocaron fachadas frente a las ruinas del convento por los dos lados de la nueva calle de Fiallo. Durante el siglo XX, cada propietario añadió y remodeló a su gusto la parte del convento que había adquirido. Al iniciarse el siglo XXI, el convento se había perdido completamente de la vista pública.

Recuperación y restauración

En 2005, el atrio del templo era un estacionamiento techado para automóviles. La nave de la iglesia estaba ocupada por una casa particular. Parte del claustro se había convertido, mediante una gran cantidad de construcción nueva, en un hotel de 21 habitaciones. Otras partes del convento existían al interior de casas particulares. En un proyecto ambicioso, la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca. A.C. invirtió, entre 2006 y 2011, 186 millones de pesos en adquirir varias partes separadas del convento, retirar las construcciones del siglo XX y restaurar el atrio, claustro, primera parte del templo y Capilla del Rosario a su estado original. Para este proyecto de recuperación -el más complejo llevado a cabo en Oaxaca- se formó un equipo multidisciplinario, en que colaboraron arqueólogos, antropólogos físicos, historiadores y restauradores de arquitectura y de pintura y bienes muebles. El arquitecto mexicano Mauricio Rocha Iturbide diseño varias intervenciones contemporáneas precisas que garantizan un uso moderno para el edificio mutilado. En la Capilla del Rosario se colocó un retablo barroco de 1761 propiedad de la nación mexicana. El maestro Francisco Toledo creó varios elementos especiales (vidrios y rejas de acceso) para el proyecto.

Desde noviembre de 2011, el convento y sus anexos fungen como la sede la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, A.C., el Biblioteca de Investigación Juan de Córdova y el Museo Textil de Oaxaca. Tiene la misión de difundir las labores de estas y otras instituciones que conforman la Fundación Alfredo Harp Helú Oaxaca, A.C.. En el año de 2012, el proyecto de recuperación ganó el Premio “Obra del Año 2012” en la categoría ‘Restauración e Intervenciones’ por parte de la Revista Obras del Grupo Expansión y el Premio “Francisco de la Maza” 2012 del Instituto Nacional de Antropología e Historia por el ‘Mejor Trabajo de Conservación del Patrimonio Arquitectónico y Urbanístico’.11 12 En el año de 2013 ganó el Premio Obras CEMEX en la categoría de Impacto Social.13

Referencias


Instituto Nacional de Antropología e Historia, Consejo de Arqueología, Archivo 2011, retrieved junio 17, 2011, http://www.arqueologia.inah.gob.mx/consejo/?p=1512
Burgoa, Palestra Historial, 1997 [1670], ff. 1-11
Dávila Padilla, ‘Historia de la Provincia de Santiago de México’, 1648, p. 572.
Levanto, ‘Protocolo y Razón Sumaria del archivo de este convento de Nuestro Padre Santo Domingo de Antequera’, 2008 [1709].
Burgoa, Palestra Historial, 1997 [1670], ff. 135-136 (temblor de 1604) y 138 (temblor de 1608).
Burgoa, Geográfica Descripción, 1997 [1674], f. 6v-7v.
Burgoa, Geográfica Descripción, 1997 [1674], apéndice (“Vida del dichoso Padre Fr. Nicolas de Roxas”), ff. 9v-10 y 15.
‘Gaceta de México’ de Noviembre de 1728.
Canterla y Tovar, La Iglesia de Oaxaca en el Siglo XVIII, 1982, p. 127.
John Wesley Butler, History of the Methodist Episcopal Church in Mexico. Personal Reminiscences, 1918, p. 133.
http://www.premios.inah.gob.mx, retrieved december 23, 2012.
http://www.obrasweb.mx/construccion/2012/09/27/el-puente-baluarte-conquista-la-obra-del-ano-2012
http://www.cemexmexico.com/PremioObra/GanadoresNacionalXXII.aspx, retrieved december 17, 2013.

Fuente: Exconvento de San Pablo (Oaxaca), 2013. En Wikipedia. Recuperado el 10 de septiembre de 2015 de: https://es.wikipedia.org/wiki/Exconvento_de_San_Pablo_%28Oaxaca%29

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